Pablo Rodríguez/Ignacio Díaz/José Ramírez
Ser periodista nunca ha sido una tarea fácil. A lo largo de la Historia, el periodista se ha tenido que enfrentar a innumerables dificultades y peligros para ejercer su profesión, siendo coartado y presionado en infinidad de ocasiones por los poderes que veían en él un enemigo acérrimo.
En la actualidad, muy lejos de lo que pudiera suponerse, las amenazas a las que se ven expuestos los profesionales de la comunicación no han hecho sino aumentar. Buena muestra de ello son los casi 800 periodistas que, según datos oficiales de la ONU, han sido asesinados en la última década; crímenes de los que sólo un diez por ciento han concluido en condena.
Si atendemos a los datos, lo cierto es que muchos de los asesinatos han sido cometidos en zonas de conflicto, como Siria o Palestina. No obstante, no toda agresión acaba en asesinato, por lo que si hubiese cifras sobre ataques, intimidaciones, presiones e insultos contra periodistas, probablemente la cifra ascendería a varios cientos de miles en esta última década, y su radio de acción se extendería a escala planetaria, no sólo en zonas de conflicto.
Y es que hay factores en una zona o país, como el grado y tratamiento de la libertad de prensa, el sistema de gobierno o la situación socio económica, que llegan a ser también claros condicionantes que marcarán, dificultando enormemente en demasiadas ocasiones, el trabajo de los profesionales de la comunicación.
En relación a esto, según la organización 'Reporteros sin fronteras', en el año 2013, países como Finlandia, Holanda y Noruega encabezaban la lista de países con una libertad de prensa más amplia, mientras que los últimos puestos eran ocupados por países como Siria, Cuba, China, Turkmenistan, Corea del Norte y Eritrea. Con esto, no podemos dejar de lado que los problemas del periodismo no sólo provienen de los conflictos bélicos, y aunque éste sea sin duda el factor más peligroso y complejo, son muchos otros los que obstaculizan diariamente el ejercicio de esta profesión en estos y otros países.
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| Fotografía: Eric Madronal/Eldiario.es |
Si tornamos nuestra mirada hacia África, la realidad del mundo de la comunicación es aún peor. La "moderada" oposición europea a los informadores contrasta con la enorme virulencia con que es combatido el periodismo en el continente africano. Aunque el informe de 'Reporteros sin fronteras' de 2013 arrojaba un descenso de los asesinatos de periodistas en el continente negro con respecto a 2012, también reflejaba que la presión sobre los profesionales de la información aumenta año tras año. A la inestabilidad y los conflictos bélicos que desangran África se le suman las durísimas leyes contra los medios de comunicación, con multitud de condenas a prisión y multas elevadísimas, llegando hasta el caso extremo de Etiopía, donde a los profesionales de la comunicación se les aplica la legislación antiterrorista. África también ostenta el dudoso honor de contar con el segundo país donde es más peligroso ejercer la profesión periodística, Somalia.
En el caso de Asia, nos encontramos un continente marcado por contrastes en cuanto a la libertad de prensa y los riesgos de los periodistas. La gran extensión del continente asiático y los numerosos países y regiones que lo conforman, favorecen esta disposición irregular del tratamiento a los medios de comunicación. Y es que, países como Japón y regiones como Hong Kong, mantienen una buena posición en el respeto al trabajo de los periodistas, aunque ha descendido levemente en los últimos años. Por otro lado, países bajo regímenes dictatoriales o con una situación política y militar inestable, han creado situaciones verdaderamente preocupantes para el periodismo, como son los casos de Pakistán, Sri Lanka y China entre otros.
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| Fotografía: Taringa.net |
Por otro lado, en América Latina la represión contra el
periodista y todo su entorno (porque no solo toman acciones contra la persona
misma, sino también contra su familia, sus casas, amigos) aumenta cada vez más,
debido principalmente a la denuncia de corrupción, narcotráfico, armas,
violaciones de los derechos humanos y crimen organizado. Según un estudio, en
lo que llevamos de siglo XXI los países latinoamericanos México, Colombia, Brasil y Honduras suman 202
periodistas asesinados, por orden de mayor a menor respectivamente.
En cada país existen una serie de “razones” a estos crímenes
contra los periodistas, por ejemplo en Honduras aumentó desde el golpe de
Estado que tuvo lugar en 2009; en Brasil, por todo lo que engloba al conflicto
de las Olimpiadas 2016 y al Mundial de Fútbol de 2014; en Colombia, por el
antiquísimo problema con las FARC y la lucha por el narcotráfico…
Asimismo, dentro de América Latina existen zonas altamente
conflictivas, como es la frontera del Táchira (oeste de Venezuela y noreste de
Colombia), donde los periodistas tienen que vestir con chalecos antibalas y
máscaras de gas, ya que sufren multitud de amenazas y vejaciones (incluso
policiales), ya sea por parte del gobierno como de la oposición.
En definitiva, observamos como el ejercicio del periodismo se presenta como una labor de alto riesgo a lo largo del mundo, comprometiendo la pretendida objetividad con que todo periodista desea trabajar. Sirva este superficial análisis mundial como introducción y presentación a Journalictim, un blog en el que trataremos en detalle casos concretos en los que profesionales de la comunicación han visto coartada su capacidad de acción en su profesión.
Fuentes: Resolución 68/163 de la ONU "Sobre seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad"; Informe Anual de Reporteros Sin Fronteras 2013; Periodismociudadano.com; "Periodismo de AltoRiesgo" Noticias.com; Monografias.com; Infobae.com
En definitiva, observamos como el ejercicio del periodismo se presenta como una labor de alto riesgo a lo largo del mundo, comprometiendo la pretendida objetividad con que todo periodista desea trabajar. Sirva este superficial análisis mundial como introducción y presentación a Journalictim, un blog en el que trataremos en detalle casos concretos en los que profesionales de la comunicación han visto coartada su capacidad de acción en su profesión.
Fuentes: Resolución 68/163 de la ONU "Sobre seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad"; Informe Anual de Reporteros Sin Fronteras 2013; Periodismociudadano.com; "Periodismo de AltoRiesgo" Noticias.com; Monografias.com; Infobae.com


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